Sigue girando
El dúo integrado por Joan Manuel Pardo y Santiago Luis organizó en el Centro Cultural Richards una pre escucha para periodistas, allegados y fans de Pruebas de contacto, el flamante álbum que presentan el 22 y 23 de mayo en el Teatro de Flores.
Escrito por María Zentner
Escrito por María Zentner
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El título del disco es Pruebas de contacto y la portada reproduce justamente eso: las pequeñas imágenes que dan cuenta de una sesión de fotos, impresas a partir de las tiras de negativos, breves muestras que sirven para elegir cuál o cuáles serán las que finalmente se amplíen. Pero acá aparecen todas juntas, en un amontonamiento en blanco y negro. El efecto de multitud es equivalente al que Joan Manuel Pardo (guitarra y voz) y Santiago Luis (batería y coros) logran sobre el escenario. Porque son dos, pero suenan como un batallón. Un camión que te pasa por encima. Con esa potencia y ese peso que construyeron a pulso, empecinadamente artesanales.
Pruebas de contacto son también las acciones que estos dos agitan desde sus inicios para mover su música y su proyecto artístico. Como el ciclo Tracción a Sangre: una serie de shows mensuales, que comenzó hace unos años en el Morrison Club Cultural, continuó en el nuevo Matienzo, pasó por Vorterix y en marzo de 2026 llegó al C Art Media convertido en un festival que incluyó serigrafistas, editoriales, emprendedores y charlas, además del recital. Pruebas de contacto son, además, las redes afectivas y de trabajo que se expanden y crecen a su alrededor: El Acoplado, un grupo cada vez más grande de instigadores del merch colaborativo y autogestivo que acompaña a la banda allí donde va, y Rueda de Auxilio,promotores de movidas solidarias que se gestan y crecen en cada encuentro.
En ese mismo sentido, el nuevo álbum (el tercero en su discografía) se presenta como otra prueba de contacto. En una época en la que todo tiende a la virtualidad y al desapego, el disco se repartió ¡físico! pirateado por la propia banda y se entregó con la entrada para los shows de presentación, que serán el 22 y el 23 de mayo en el Teatro de Flores (Av. Rivadavia 7806). Una iniciativa que, ellos mismos contaron en conversación con Juan Facundo Díaz antes de la pre escucha en el CC Richards, tuvo que ver con eso: recuperar (o insistir con) la tradición del contacto, de la música como vehículo para el contacto y el disco como un registro de ese contacto. Porque alguien compuso las canciones, alguien las tocó, alguien las gragó, alguien se encargó de que existiera el objeto (una laburo que el dúo definió como “caótico y hermoso”).
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Alguien te lo dio en la mano, vos podés pasárselo a un amigo, recomendar la banda, proponer otros contactos, otras relaciones, conectar con las impresiones y las experiencias de todas las personas que intervinieron en esta cadena.
Con Camionero siempre se trató de poner el cuerpo. Hoy el objetivo pareciera ser, además, rescatar al disco como ritual.
“La gente se entusiasma con el proyecto por una forma de hacer las cosas que es muy popular, porque somos dos personas que hicimos todo muy de outsiders, poniendo el beneficio del proyecto por encima del propio. La gente valora que lo estamos intentando todo el tiempo, quizás porque se siente reflejada, es algo que tenemos muy presente”, señaló Joan minutos antes de que, desde la cabina, alguien apretara play. “A fin de cuentas lo importante es divertirnos. La base es entender que esto lo hacemos por placer”, completó Santiago.
Pruebas de contacto es un álbum que condensa todas las señas rockeras que componen la estética de Camionero: ahí están Manal, los Rolling Stones y los Beatles. Están los Redondos, Divididos y El Mató. Diez canciones que conservan la mugre original aunque avancen en un sonido un poco más estilizado. Con la misma urgencia de siempre. Con el calor y el humo tóxico de un caño de escape que regula mientras el vehículo recorre las rutas del rock argentino. Canciones viscerales, con la textura rugosa del asfalto. Canciones que escapan velozmente hacia el seno de la tradición blues-rockera al mismo tiempo que abren un camino todavía no transitado. Porque con Camionero eso que escuchaste mil veces suena nuevo nuevísimo. Porque irradian esa frescura que solamente se logra cuando la emoción de estar haciendo música es genuina y es voraz.
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